El sur: la ruta cultural que no le interesa a los gobiernos: Alfredo Delgado Calderón

* Proponíamos en algún momento que hubiera varias rutas turísticas en el sur de Veracruz. ¿Por qué? Porque fuera de los Tuxtlas pareciera que, en Veracruz, que en el sur de Veracruz no hay nada, pareciera un páramo cultural y turístico, y sin embargo tenemos joyas como esta. Entonces, qué proponíamos: una ruta turística que empezara en Rodríguez Clara, donde por cierto se llama Rodríguez Clara porque ahí asesinaron al líder agrarista Juan Rodríguez Clara.

Por Enrique Quiroz García

La cámara rescata del olvido los durmientes sitiados por vacas. El terraplén sobresale entre la yerba. Registro el madero quebrado como un brazo de náufrago que se resiste a ser devorado por las aguas. Allí pasó el tren que se desandaba de Rodríguez Clara a Los Tuxtlas. Sin embargo, los lugareños que transitan de manera cotidiana el camino que lleva a la ex hacienda de Nopalapan, no escuchan el silbido agónico de aire porfirista.

El terraplén está cercado por alambre de púas. ¿La nación ofertó los vestigios de su historia? Pienso. ¿Corrupción? Pienso. Daniel de Jesús Martínez Lara me acompaña en el registro de imágenes. Daniel estudia antropología. El doctor Alfredo Delgado Calderón, es profesor investigador del Centro INAH Veracruz y es el guía de este recorrido que congregó a Aranza Valeria, estudiante de arte, a María Fernanda, estudiante de preparatoria, ambas excelentes intérpretes del son jarocho.

Sergio Trejo, de memoria envidiable y andar desenfadado es otro de los acompañantes a esta travesía, así como el compositor y promotor cultural Mario Baruch, Yael Andrés Alanis Bonifant, talentoso requintista de jarana, y Reyes Bejarano.En los corredores de la ex hacienda abordo a Alfredo e inicio la entrevista para conocer su historia y los avatares que rodean a esta importante región de descendencia afromestiza cuyos rasgos prevalecen. -Alfredo, ¿qué nos pudieras comentar de la antigua ex hacienda de Nopalapan y de la riqueza cultural de esta región?

La hacienda de Nopalapan es una hacienda emblemática, porque forma parte de un grupo de haciendas ganaderas que datan de la época colonial, por lo menos desde 1620 en que las antiguas mercedes de tierra se empezaron a juntar para hacer las grandes haciendas ganaderas y, las haciendas ganaderas del sur de Veracruz son especialmente importantes por varios motivos, uno de ellos es de que, los mineros españoles de Pachuca, de Taxco, de Zacatecas, los capitales los invertían en la compra de haciendas ganaderas, por qué, porque en dado caso que pidieran un préstamo la podían dejar de garantía; pero estas haciendas eran muy extensas, que tenían entre 10 mil a 70 mil, e incluso, algunas llegaron a tener más de 300 mil hectáreas como La Estanzuela, por ejemplo.

Estas haciendas tenían grandes hatos ganaderos –seguimos hablando de tiempos coloniales- Entonces, parte de esos hatos ganaderos eran de ganado cimarrón y ganado chichihuo, es decir de ganado manso dedicado a la ordeña. De aquí se llevaban manadas muy grandes de ganado para el consumo de la ciudad de Puebla, de la Ciudad de México y de las minas de Pachuca, Taxco y Zacatecas. Entonces, eran hatos ganaderos que se llevaban de aquí entre 500 y 2000 cabezas de ganado.

¿Quiénes trabajaban todo este ganado? Vaqueros de origen afromestizos, negros y mulatos libres. ¿Por qué es importante esto? Porque mientras el centro de Veracruz, es decir la ciudad de Veracruz, la Antigua y la Nueva Veracruz, Córdoba, Orizaba, Xalapa, tenían esclavonías hasta de 200 esclavos, aquí los negros y mulatos eran libres, allá eran esclavos, aquí eran libres. Entonces, ellos eran negros y mulatos con una característica muy particular, que siendo libres podían montar a caballo, podían llevar estos hatos ganaderos por lo menos hasta la entrada de Córdoba, toda la tierra caliente, la tierra templada.

Entonces estos negros libres que montaban a caballo que llevaban los inmensos hatos ganaderos para el consumo de las grandes ciudades y las minas, van a conformar lo que después se va a conocer como la cultura jarocha. Entonces, de hecho, los viajeros y los informes virreinales hablan del Sotavento, el área inmediata al sur de Veracruz, como si fuera un país aparte, porque es distinto a todo lo que se conoce, es una región donde los que reinan son los negros y mulatos.

Entonces dicen: la región jarocha. Se empieza a hablar como la región jarocha, que no nada más el sur de Veracruz, abarcaba parte de Tabasco y parte de Oaxaca, eso es el Sotavento donde la población predominante es de negros y mulatos libres. Incluso, cuando algún esclavo de los trapiches de Córdoba o de Huatusco escapaba y se refugiaba en estos lugares y entraba a trabajar como vaquero en las haciendas, era más o menos común que los vaqueros de estas haciendas le ayudaran a comprar su libertad. Entonces, así se va conformando toda una región en la región jarocha, y, Nopalapan es una referencia obligada, casi en muchos versos, especialmente en el Son del toro, que se toca en el son jarocho, por qué, porque Nopalapan no nada más es la hacienda, no nada más es el casco (la hacienda tenía más de 50 mil hectáreas) sino que Nopalapan también era una región, por eso uno de los versos dice: Cuando los vaqueros van al llano de Nopalapan

Le gritan al toro japajapa torito galán…Es esta zona, son estos llanos a los que se refiere. Entonces, en esta zona la población indígena decae muy prontamente y, lo que vamos a tener a diferencia de otras regiones, por ejemplo, Acayucan, era una villa que tenía un 30 por ciento de población afromestiza. Esta región donde estaban las haciendas de Chiltepec, Guerrero, San Nicolás Sacapesco, Santo Tomás de las Lomas, La Estanzuela, la población afromestiza representaba el 90 por ciento, por eso es la región jarocha, por eso es representativa, y por eso proponemos que en el casco de la Hacienda de Nopalapan se instale el Museo de la Cultura Jarocha, que sea declarado como un sitio de memoria de la tercera raíz, porque, esos negros que llegaron esclavizados al puerto de Veracruz, aquí, encontraron su libertad.-¿Qué otros usos ha tenido la hacienda de Nopalapan, Alfredo, para qué se ha ocupado? -Mira: Hubo un tiempo en que estuvo abandonada, después en los años 70s fue declarada como Escuela Practica de Agricultura, ha sido también cuartel militar y también cuartel de las columnas volantes, cuartel de la policía estatal y actualmente está en desuso; pero todavía está muy bien conservada.

Entonces, la apuesta es que sea museo, Museo de la Cultura Jarocha.-¿Esta propuesta, Alfredo, se le ha hecho llegar a las autoridades anteriores y al actual gobierno?-Hace diez años por lo menos le hemos hecho llegar propuestas al gobierno del Estado y no hemos tenido eco, por lo menos desde Fidel Herrera hemos estado proponiendo que esta hacienda sea convertida en museo.-¿Qué otra riqueza histórica-cultural hay alrededor de Nopalapan, por ejemplo, durante nuestro trayecto a esta hacienda nos detuvimos en un terraplén, qué nos pudieras comentar de él?-¡Ah claro! Eso es también importante, porque en tiempos porfirianos se empiezan a construir los ferrocarriles, el primero, obviamente antes de Porfirio Díaz se construye el ferrocarril de Veracruz a la Ciudad de México y, después –por cierto, lo inaugura Lerdo de Tejada siendo presidente de la República y posteriormente se inaugura el Ferrocarril Nacional de Tehuantepec, que es el transístmico de Coatzacoalcos a Salina Cruz y se inaugura en 1894; pero es un ferrocarril muy endeble con máquinas todavía muy atrasadas y, en 1900 se le da la concesión a Pearson y Compañía para que modifique los trazos para que amplíe el ferrocarril a un ferrocarril de mayor calibre y para que los puentes en lugar de madera los haga de hierro, y otro de los trazos que se planteó fue justamente el de la estación que se llamaba entonces El Burro que ahora es Rodríguez Clara hacia San Andrés Tuxtla, por qué, porque era la región productora de tabaco por excelencia, cruzaba esta zona que era en ese momento la región productora de algodón más importante de la República.

Hubo otro ramal que se planteó que era de San Juan Evangelista-Acayucan, pero no se logró llevar a cabo. De hecho, esta vía de la que hablamos era uno de los ramales de lo que se llamó del ferrocarril de Veracruz al Istmo; que empezaba en Santa Lucrecia de Jesús Carranza, iba directamente a Achotal y de Achotal hacia Tierra Blanca a Veracruz, y en la Estación de El Burro o Rodríguez Clara, salía este ramal hacia San Andrés Tuxtla. Sin embargo, este ramal queda abandonado durante el gobierno de Venustiano Carranza, porque el Río San Juan era el puente.

Entonces, posteriormente demora tres o cuatro años y se vuelve a levantar el puente; pero en 1984 aproximadamente cuando desaparecen los ferrocarriles de pasajeros y posteriormente se privatizan Ferrocarriles Nacionales de México queda en desuso, pero todavía quedan las huellas, algunas de las estaciones, queda el terraplén, inclusive, en San Andrés tenemos una estación terminal muy bonita que en algún momento propusimos que fuera el Museo del Tabaco y que desgraciadamente hasta el momento no tenemos eco.-Alfredo, nos comentabas hace unos momentos acerca de un proyecto, de un corredor cultural que rescate precisamente esta riqueza histórico-cultural que tenemos en esta región. ¿Cuál es la propuesta en detalle?-Efectivamente, proponíamos en algún momento que hubiera varias rutas turísticas en el sur de Veracruz. ¿Por qué? Porque fuera de los Tuxtlas pareciera que, en Veracruz, que en el sur de Veracruz no hay nada, pareciera un páramo cultural y turístico, y sin embargo tenemos joyas como esta.

Entonces, qué proponíamos: una ruta turística que empezara en Rodríguez Clara, donde por cierto se llama Rodríguez Clara porque ahí asesinaron al líder agrarista Juan Rodríguez Clara. Entonces, que ahí iniciara, que se reconozca Rodríguez Clara, que se ponga una placa donde lo asesinaron, que se levante un monumento y de ahí retomar, lo que hoy es un camino de terracería y que, en algún momento fue el ramal de ferrocarril El Burro a San Andrés, venir toda esa ruta, pasar a la Hacienda de Nopalapan, regresar, pasar por la cañada, ahí en la cañada hay un sitio arqueológico enorme, muy grande, y hay otro aquí mismo a las afueras de Nopalapan, rescatar esos sitios arqueológicos, ponerlos en uso, y, de ahí, pasar esa misma ruta al puente que cruza el Río San Juan, que es un puente precioso, un puente histórico y, ahí pasar a la Estación de Cuatotolapan, otra estación que valdría la pena que, se hiciera un museo, un museo de otro tipo, por qué, porque esa es un área eminentemente olmeca. Entonces, en esa área olmeca podríamos hacer un museo, porque en toda esa zona hay varios monumentos arqueológicos.

Entonces tendríamos una ruta muy interesante que hablaría de un pasado prehispánico colonial del cual nos hemos olvidado.Nuestra travesía concluye en el puente que cruza el Río San Juan, hoy convertido en estero. Sobre el puente, los durmientes son antiguos vigías de las aguas quietas y solemnes.

El camino Nopalapan-Cuatotolapan se ve interrumpido. Sobre el puente, la naturaleza se apropia de lo arrebatado por el hombre. En el aire, las enredaderas son un hermoso paisaje trepando el espacio…

Deja un comentario